Devocional Hechos 3: La Sanidad del Cojo y la Gloria a Dios
Devocional Hechos 3: La Sanidad del Cojo y la Gloria a Dios Reflexión sobre Hechos 3: la curación en el Templo, el llamado de Pedro al arrepentimiento y por qué toda grandeza y talento provienen de Dios y no del hombre. Topics: devocional, .
Devocional Hechos 3: La Sanidad del Cojo y la Gloria a Dios
Mi devocional de hoy fue sobre el capítulo 3 del libro de Hechos y eso fue lo que sucedió.
Sinopsis: en este capítulo, Pedro y Juan van a camino del Templo y se encuentran con un cojo de nacimiento y le curan. La gente que presenció este milagro se impresiona y les sigue al Templo. Pedro, apercibiéndose que la multitud de personas se ajuntaba por causa del milagro que hizo, empezó a predicar para ellos.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- Nuestras grandeza viene de Dios. Pedro apercibiéndose que la gente venía impresionada por pensar que él hacía los milagros por su próprias habilidades, alerta la congregación que el milagro que hizo solo fue posible, gracias a Dios. Pedro les advirtió que Jesus, que ellos entregaron para ser crucificado, es el Cristo de Dios que todos los profetas desde Moisés profetizaron que vendría de la tribo de Judá (casa de Davi). Además, Pedro enfatizó que la población traicionó a Jesus cuando insistió que le crucificaran mismo cuando Pilatos dijo que Jesus no había cometido ningún crimen. Pedro añadió que ahora la única opción es arrepentirse y convertirse en Cristo para que nuestros pecados sean perdonados. Y que su poder viene del pacto que nuestros padres hicieron con Dios y se cumplió con la crucifixión de Jesus Cristo. Esta observación me hace pensar en cómo nosotros pensamos que las cosas que podemos hacer con nuestros talentos son por méritos nuestros. Y por eso muchas personas se quedan impresionadas con la grandeza del talento de muchos seres humanos pero se olvidan de quien se les dió. Nada que hacemos es por nuestro mismo mérito, especialmente, cuando percibimos que nuestras vidas están, literalmente, en las manos de Dios. Muchas personal caem en la idolatría de los hombres por eso. Pues atribuyen los talentos a esos individuos tal como los judíos lo hicieron con Pedro y Juan cuando curaron el cojo. Debemos, como cristianos, no caer en la tentación y trampa de pensar que los logros por el talento de los demás no es por ellos mismos. Pues estaremos idolatrando sus capacidades cuando en realidad deberíamos estar adorando a Dios por entender que él es el arquitecto deveríamos todas grandezas del universo (nuestras, inclusive)