Devocional Juan 7: La Incredulidad y la División Sobre Jesús
Devocional Juan 7: La Incredulidad y la División Sobre Jesús Descubre en Juan 7 por qué es tan difícil ser valorado en la propia tierra, los prejuicios sobre la procedencia de Jesús y cómo la verdad exige una decisión. Topics: devocional, .
Devocional Juan 7: La Incredulidad y la División Sobre Jesús
Bien, mí segundo devocional de hoy se encuentra en el libro de João, capítulo 7, y habla sobre la incredulidad en Jesus y la división del pueblo.
Todo empieza con la incredulidad de los hermanos del próprio Jesus que aún no creían en él. Todo esto levanta un tema que ya había leído en otros evangelios y es la falta de aceptación y admiración que uno siente en su tierra natal. Jesus mencionó en otros evangelios que Él es recibido bien y con mucha devoción en el extranjero. Pero en su tierra natal nadie lo hace caso o cree en Él como Cristo, el rey de los judíos. Todo porque saben de su procedencia (i.e., quien son sus padres, donde nació y creció). Pero esto muestra una realidad cruel de nuestro mundo: siempre vas a recibir más rechazo y menosprecio en tu tierra natal que fuera de ella. Jesus dije lo siguiente sobre eso: “Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa.”(Marcos 6:4)
Además, los fariseus no creían que Jesus era El Cristo de Dios y como le envidiaban por su capacidad de movilizar las personas y hacer milagros, solo empeoraba aún más sus deseos de matarlo. Eran tan ciegos que, cuando Nicodemos intentó ser justo y convencerles de que debían al menos escuchar Jesus antes de condenarlo, le dijeron no creían que un profeta pudiera nacer y venir de la Galilea: “Eles responderam: — Por acaso também você é da Galilea? Examine e verá que da Galilea não se levanta profeta.” (João 7:52 NAA).
Todo esto generaba división en el pueblo porque unos creían y otros no. Los que creían lo hacían por causa de los señales hacia, su sabiduría y los milagros. Pero los que no le creían no lo hacían por vários motivos pero uno de ellos era su procedencia. Para ellos, siguiendo Las Escrituras, el mesías tendría de venir de la casa de Davi (i.e., Belem, Judea). Y como ellos no sabían que Jesus, verdaderamente, había nacido en Belem y su família se mudó para Nazaret, Galilea cuando huían de los capataces del rey Herodes. Pero todo esto tendría que pasarse para que Jesus y Dios fueran glorificados, como Jesus bien lo dice en muchos versículos.
Mateo 10:35-36: “Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa”.