Devocional Hechos 27: El Naufragio de Pablo y la Promesa de Dios
Devocional Hechos 27: El Naufragio de Pablo y la Promesa de Dios Reflexión sobre Hechos 27: el viaje de Pablo hacia Roma, la tempestad en el mar, la protección angélica y cómo Dios cumple sus promesas en la tormenta. Topics: devocional, .
Devocional Hechos 27: El Naufragio de Pablo y la Promesa de Dios
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Hechos, capítulo 27, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En este capítulo, Pablo y otros prisioneros son sacados de la cárcel en Cesarea para ser transladados a Roma y aguardar por sus juicios ante el césar. Sin embargo, durante el viaje, tuvieron que hacer escalas en varios lugares para contornar las tormentas. Aún así, el tiempo empeoró y estaba amenazando una tempestade. Pablo aconsejo el centurión que debían quedarse en un rato en Buenos Puertos, pues seguir el viaje en estas condiciones seria perjudicial a sus vidas y al barco. Sin embargo, el centurión no le hizo caso y prefirió seguir el consejo del timonel y el dueño del barco. Por causa de esto, ellos tuvieron un viaje muy difícil y lleno de tribulaciones. Todos se quedaron atemorizados con lo que sucedería si no encontraran tierra para anclar el barco. Ellos terminaron sujetos a la tempestad por 14 días en alto mar. Pero un Ángel De Dios vengo a Pablo y lo dijo para no tener miedo pues su vida estaba salvaguardada y de sus acompañantes de viaje también porque estaban en sus manos. Pablo transmitió este mensaje a los demás y consiguió calmarlos. Más tarde, cuando si acercaban de la tierra, el barco empezó a quebrarse. Por tanto, los soldados pensaron en matar a los prisioneros por miedo de que aprovecharan de la situación para escapar. Por fin, el centurión, como no quería poner la vida de Pablo en riesgo, impidió el pan y permitió que hicieran lo siguiente: todos que podían nadar que salieran nadando hacia la costa y los demás usaran los restos del barco para llegar a tierra.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- El plan de Dios se cumple. Aunque el viaje fuera muy conturbado y lleno de tribulaciones, un ángel de Dios vengo a Pablo y le prometió que su vida y de los demás estaban salvas hasta que llegaran a sus destino, Roma, pues Pablo tenía su audiencia ante el césar (Hechos 27:23–24 NVI). Pablo, confiando en Dios, transmitió el mensaje y los aseguró que nada los acontecería y esto los calmó. Normalmente, en situaciones turbulentas como esta, ni siempre recibiremos una visión u un ángel De Dios nos asegurando que todo saldrá bien. Sin embargo, debemos siempre tener buen ánimo, mismo cuando las cosas no van como queremos. Pues Jesus nos garantizó que tendríamos aflicciones, pero también nos aseguró y demostró que venció el mundo (Juan 16:33 NVI). Por tanto, todo terminará bien en el final.
- Debemos siempre seguir la Voluntad de Dios para evitar perjuicios innecesarios. Durante el viaje, hubo un momento en que el barco paró en Buenos Puertos, y Pablo alertó al centurión para que se quedaran ahí para evitar perjuicios a sus vidas y el barco (Hechos 27:10 NVI). Pero el centurión no lo escuchó y decidió seguir la dirección del timonel y el dueño del barco (Hechos 27:11 NVI). Y, justamente, como Pablo lo había avisado, ellos sufrieron muchas aflicciones arriesgando sus vidas y el barco acabó naufragando en pedazos (Hechos 27:21–22, 39–41 NVI). Esto es un alerta de que debemos tener mucho cuidado cuando no escuchamos la voz De Dios y no hacemos su Voluntad. Porque cuando no escuchamos a Dios, las cosas saldrán muy malas para nosotros (Jeremías 7:23-24 NVI).