Devocional Romanos 8: Vida en el Espíritu y Más que Vencedores
Devocional Romanos 8: Vida en el Espíritu y Más que Vencedores Reflexión sobre Romanos 8: cómo vivir guiados por el Espíritu Santo, la gloria futura que supera todo sufrimiento terrenal y la seguridad de ser más que vencedores. Topics: devocional, .
Devocional Romanos 8: Vida en el Espíritu y Más que Vencedores
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Romanos, capítulo 8, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En este capítulo, Pablo explica a los Romanos tres puntos importantes que debemos considerar como cristianos: la vida mediante al Espíritu Santu, la gloria futura y que somos más que vencedores.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- La vida mediante al Espíritu Santo. Cuando decidimos entregar nuestras vidas a Dios y depositar nuestras esperanzas en Jesus Cristo, debemos dejar nuestras vidas pecaminosas de parte (Efesios 4:22, 24 NVI). Pues cuando nos arrepentimos de nuestros pecados y aceptamos Jesus Cristo como nuestro Señor y Salvador, somos bautizados con el Espíritu Santo (Hechos 2:38 NVI). Esto quiere decir que nuestras actitudes deben cambiar pues nuestro corazón aún no blasfemó contra el Espíritu Santo. Es decir, nuestros corazones aún están sensibles a la voz del Espíritu Santo (Efesios 4:30 NVI). Y para que seamos cristianos de verdad nuestra conducta tiene que cambiar. Pues un árbol se reconoce por sus frutos. Es decir, un buen árbol da buenos frutos y un árbol malo da malos frutos: jamás veremos un buen árbol dando malos frutos y viceversa (Mateo 7:17–18 NVI). Entonces, debemos dejar morir nuestras vidas esclavizadas por los deseos del pecado y pasar a satisfacer los deseos del espíritu (Romanos 8:5 NVI). Pues, solamente, cuando dejamos de satisfacer los deseos de la carne es que empezamos a ganar las fuerzas del espíritu para vivir una vida en santidad (Romanos 8:12–13 NVI). Mientras seguimos satisfaciendo los deseos de la carne, nunca podremos convertirnos en verdaderos cristianos que aman a Jesus Cristo, observan y guardan sus mandamientos (Juan 14:21 NVI).
- La gloria futura. Como cristianos también debemos cambiar nuestras perspectivas y empezar a mirarnos como seres eternos que están, temporalmente, viviendo aquí na tierra. Pues la eternidad que nos espera es infinitamente mayor que la estadía pasajera aquí en este mundo. Es decir, no debemos buscar la gloria de los hombres que no vale nada cuando comparada con la gloria de Jesus Cristo y Dios. Pues la gloria de los hombres es efímera tal como nuestras vidas actuales en la tierra. No podemos llevar nada de las cosas que acumulamos aquí al reino venidero. Pues el tesoro terrenal nos será quitado cuando morimos. Entonces, debemos buscar acumular nuestro tesoro en el Reino de Dios (Mateo 6:19–20 NVI). Pues es un tesoro eterno y está guardado donde nadie nos puede quitar. Porque cuando Cristo volver en su gloria, jubilaremos de mucha alegría por la vida que recibimos y los tesoros que acumulamos en el paraíso, gracias al sacrifico de Jesus.
- Más que vencedores. Esta es la actitud con que debemos vivir nuestras vidas dê aquí en adelante. Porque como cristianos caminado hacia la santidad, nos volvemos hijos de Dios y coherederos del Reino de Dios como Jesus Cristo (Romanos 8:16–17 NVI). Es decir, Dios está al nuestro lado. O sea, aunque atravesamos por momentos difíciles de mucha incertidumbre y tribulaciones, debemos siempre mantener buen ánimo. Pues la persona en la cual depositamos nuestra fe venció la muerte y el mundo para nos ofertar la vida eterna en Dios (Juan 16:33 NVI). Por tanto, poco importa quien es el enemigo, porque él no puede competir con Dios que es omnipotente. Porque cuando tenemos la protección de Dios, nadie podrá estar contra nosotros (Romanos 8:31 NVI). Pues lo que es nuestro ya está garantizado y nadie podrá quitarnos. Entonces, debemos seguir adelante con la cabeza erguida ante todas calumnias y persecuciones. Porque quien aceptó Jesus Cristo como su Señor y Salvador, ya ganó el tesoro más valioso de todos los tiempos—la vida eterna (Juan 3:16 NVI).