Devocional 1 Corintios 11: Decoro y la Cena del Señor
Devocional 1 Corintios 11: Decoro y la Cena del Señor Reflexión sobre 1 Corintios 11: el orden divino en el culto, el respeto a la jerarquía bíblica y la importancia de participar con reverencia en la Cena del Señor. Topics: devocional, .
Devocional 1 Corintios 11: Decoro y la Cena del Señor
El devocional de hoy se encuentra en el libro de 1 Corintios, capítulo 11, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En este capítulo, Pablo explica a la iglesia de Corinto como debe ser el decoro en la iglesia y lo que no deben hacer para no deshonrar la cena del Señor.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- El decoro en la iglesia. Pablo en esta carta a los cristianos en Corinto, esclareció cuestión del decoro en la iglesia. Pablo recomendó que el hombre no debe orar y profetizar en la iglesia con su cabeza cubierta para no deshonrar su cabeza (i.e., Jesus Cristo) (1 Corintios 11:4 NIV). Y que la mujer sí debe tener su cabeza cubierta cuando está orando y profetizando en la iglesia para no deshonrar su cabeza (i.e., su esposo) (1 Corintios 11:5 NIV). Pablo dijo esto porque en la jerarquía divina de Dios la cabeza de la mujer es el hombre, la cabeza del hombre es Jesus Cristo y la cabeza de Jesus Cristo es Dios Padre (1 Corintios 11:3 NIV). Es decir, cada uno debe honrar y someterse a la orientación y liderazgo de su cabeza. Pues esta es la jerarquía ideal para que todo funcione de la mejor manera en nuestras vidas (iglesia incluso). Esta observación también se aplica a nosotros hoy. No en el sentido literal y específico de cubrir o no cubrir la cabeza. Mas sí, el principio de que debemos buscar honrar nuestra cabeza en la iglesia. Esto quiere decir que no podemos simplemente estar en la presencia de otros miembros sin decoro (e.g., ropas indecentes, hablando alto, no escuchando la predicación, distrayendo los demás, etc.). Pues esto no es una conducta digna de un cristiano. Además, este tipo de comportamiento influencia los demás que no conocen el evangelio de Jesus y la Palabra a pecar y a profanar la iglesia (i.e., Jesus y, consecuentemente, Dios) (Romanos 2:24 NIV). Y esto, definitivamente, debe ser evitado a todo cuesto pues las consecuencias son muy severas (Lucas 17:1–2 NIV).
- Debemos honrar la cena del Señor. Pablo advirtió los hermanos en Corinto, pues recibió una información muy triste, egoísta y malvada. Habían lideres y personas en la iglesia que tenían condiciones de comer en casa caso estuvieran hambrientos. Pero ellos comían e bebían toda comida y bebida de la cena del Señor. Y no dejaron comida ni bebida para los más desfavorecidos que, realmente, tenían hambre y sed sin otras opciones (1 Corintios 11:20–22 NIV). Este es el tipo de conducta que profana el sacrificio que Jesus hizo por nosotros y el significado de la cena del Señor . Pues cuando Jesus dividió en pan (que representa su cuerpo) y el vino (que representa su sangre) fue con el objetivo de compartir con todos para que se recuerden de la simbología y del sacrificio que hecho para salvarnos. Pues fue gracias a Él por haber entregue su cuerpo para ser crucificado y su sangre para ser derramado por todos nuestros pecados, que todo aquel que cree en Él no perezca y reciba la vida eterna (Juan 3:16 NIV). Sin embargo, estos hermanos en la iglesia profanaban todo esto y causaban división entre miembros. Esto debemos evitar pues minimizar y profanar el sacrifico de Jesus Cristo es equivalente a escupir en Su cara (1 Corintios 11:27–29 NIV). Debemos respetar y honrar la Cena del Señor y celebrarla de la forma correcta, compartiendo con nuestros hermanos y agradeciendo por lo que Cristo hizo por nosotros (1 Corintios 11:33–34 NIV).