Devocional 1 Corintios 16: La Colecta y la Generosidad Cristiana
Devocional 1 Corintios 16: La Colecta y la Generosidad Cristiana Reflexión sobre 1 Corintios 16: cómo organizar las ofrendas para los creyentes, la importancia de sostener la obra de Dios y las exhortaciones finales de Pablo. Topics: devocional, .
Devocional 1 Corintios 16: La Colecta y la Generosidad Cristiana
El devocional de hoy se encuentra en el libro de 1 Corintios, capítulo 16, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En este capítulo, Pablo se despide de la iglesia de Corinto en su carta explicándoles cómo hacer la colecta para los creyentes. Después explícales cuáles son sus planes antes de volver a estar con ellos. Y, por último, se despide de ellos con saludos.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- Debemos guardar y separar parte de nuestros ingresos para ayudar la iglesia de Cristo. Pablo termina su carta recordando los hermanos en Cristo que debemos separar parte de nuestros ingresos para ayudar otros cristianos (1 Corintios 16:1–3). Este dinero puede ser usado para ayudar los que se encuentran materialmente desfavorecidos y también ayudar en las misiones de la iglesia. Hasta porque los sacerdotes y líderes religiosos están haciendo la Voluntad de Dios cuando predican el evangelio en las iglesias, misiones, etc. Esto es un trabajo que Dios les confirió para nuestra salvación espiritual (Números 18:21, 24). Para que podamos aprender de la sabiduría y conocimiento que Dios dio a estos siervos de Dios. O sea, lo que ellos hacen es un trabajo digno como cualquier otro. Por lo tanto, merecen ser recompensados por el trabajo que hacen tal como los demás trabajadores (1 Timoteo 5:18 y Hebreos 7:5). Además, es aún más importante ya que ellos ayudan a salvar nuestros espíritus. Lo más triste es que unos no miden esfuerzos para pagar alguien que les ayuda con su condición material. Pero se quejan de ofrecer el diezmo o ofrenda a aquellos que los ayudan con sus condiciones espirituales. Esto es errado pues debemos siempre estar alegres cuando ofertamos el diezmo o la ofrenda de Dios (2 Corintios 9:7).