Devocional Hechos 13:13–52: El Discurso en Antioquía y la Envidia
Devocional Hechos 13:13–52: El Discurso en Antioquía y la Envidia Reflexión sobre Hechos 13:13–52: el sermón de Pablo en Antioquía de Pisidia, el rechazo de los judíos y cómo aprender a sacudir el polvo de los pies. Topics: devocional, .
Devocional Hechos 13:13–52: El Discurso en Antioquía y la Envidia
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Hechos, capítulo 13, versículos 13–52 y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: en estes versículos, Saulo y Bernabé van a Antioquia de Pisidia mientras Juan Carlos los deja y regresa a Jerusalem. En Antioquia de Pisidia, el en sábado, Saulo y Bernabé van a la sinagoga oír la predicación y después son invitados a decir algunas palabras de consuelo a la congregación. Fue ahí que Saulo dió su testimonio sobre la retrospectiva del plan y promesa de Dios que se cumplió con la crucifixión y resurrección de Jesus Cristo. Y exhortó la congregación a se arrepentir por sus pecados y aceptar Jesus Cristo como su Señor y Salvador para que sus pecados sean perdonados. A la congregación les gustó las palabras de Saulo y pidieron que volvieran en los otros sábados para transmitir lo mismo. Como muchos creyeron en el evangelio y admiraban la sabiduría y autoridad de Saulo y Bernabé, los judíos y los principales de la ciudad se quedaron con envidia de ellos por la multitud de personas que les seguían. Por eso, los judíos incitaron las mujeres piadosas y los hombres más prominentes de la ciudad para perseguir Saulo y Bernabé y expulsarlos de la región. Saulo y Bernabé salieron de la ciudad y sacudieron el polvo de los pies, pues habían cumplido su misión en aquel lugar: los que eran supuesto creer creyeron y los que no iban a creer no creyeron.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- La sabiduría precede la autoridad y la autoridad precede la influencia. Cuando Saulo se dirigió a la congregación de Pisidia, habló con sabiduría y convicción. Por eso, los miembros en la sinagoga se quedaron admirados pues sabían que lo que escuchaban era la verdad y esto le confirió autoridad. Consecuentemente, le confirió también influencia en la región donde hablaba: “Al salir ellos de la sinagoga, los invitaron a que el siguiente sábado les hablaran más de estas cosas. Cuando se disolvió la asamblea, muchos judíos y fieles convertidos al judaísmo acompañaron a Pablo y a Bernabé, los cuales en su conversación con ellos les instaron a perseverar en la gracia de Dios. El siguiente sábado casi toda la ciudad se congregó para oír la palabra del Señor.” (Hechos 13:42-44 NVI).
- La influencia trae envidia. Pues una persona muy influyente tiene la atención de las masas y puede influenciarlas a hacer algo. En el caso de Saulo y Bernabé, ellos influyeron la población de Pisidia a creer y aceptar Jesus como Señor y Salvador. Esto era prohibido por los judíos pues creían que Jesus no era el Cristo pero sin un falso profeta. Por eso, al ver la cantidad de personas que escuchaban y seguían los apóstoles, tuvieron envidia: “Pero, cuando los judíos vieron a las multitudes, se llenaron de envidia y contradecían con maldiciones lo que Pablo decía.” (Hechos 13:45 NVI).
- La persecución es inevitable cuando haces la voluntad de Dios con audacia. Jesus ya había nos alertado que cuando nos volvemos en santos por aceptar Jesus Cristo como Señor y Salvador y recibimos el Espíritu Santo, dejamos de pertenecer a este mundo. Por consecuencia, el mundo nos rechaza y persigue. Pues el mundo rechaza y persigue a todo que no le pertenece: “»Si el mundo los aborrece, tengan presente que antes que a ustedes me aborreció a mí. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como a los suyos. Pero ustedes no son del mundo, sino que yo los he escogido de entre el mundo. Por eso el mundo los aborrece.” (Juan 15:18-19 NVI). Fue por eso que Saulo y Bernabé fueron perseguidos a salir de aquella región, pues ellos eran cristianos y ya no eran de este mundo: “La palabra del Señor se difundía por toda la región. Pero los judíos incitaron a mujeres muy distinguidas y fieles al judaísmo, también a los hombres más prominentes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé. Por tanto, los expulsaron de la región.” (Hechos 13:49-50 NVI).
- Debemos saber sacudir el polvo de los pies ante el rechazo del evangelio. Como cristianos, Jesus nos dejo varios mandamientos y uno de ellos fue divulgar el evangelio y hacer discípulos en todas las naciones: “Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.” (Mateo 28:19-20 NVI). Esto es muy importante por varios motivos que ya expliqué en este blog. Pero esto no quiere decir que seremos bien recibidos cuando divulgamos el evangelio. Por lo contrario, a veces seremos oídos, pero en la mayoría de las veces debemos esperar oposición—como mencioné en el punto anterior. Por eso, Jesus también dijo que si no eres bien recibido y expulsado de un lugar por divulgar el evangelio, debemos sacudir el polvo de los pies: “Si no los reciben bien, salgan de ese pueblo y sacúdanse el polvo de los pies como un testimonio contra sus habitantes».” (Lucas 9:5 NVI). Y esto fue, exactamente, lo que Saulo y Bernabé, seguindo las indicaciones de Jesus, hicieron cuando fueron perseguidos por los judíos y sus cómplices: “Ellos, por su parte, se sacudieron el polvo de los pies en señal de protesta contra la ciudad y se fueron a Iconio.” (Hechos 13:51 NVI). Por esto, no debemos quedarnos tristes y desmotivados ante el rechazo cuando divulgamos el evangelio. Pues hasta los apóstoles llenos del Espíritu Santo también fueron rechazados por varias personas. ¿Quien somos nosotros para que todo nos salga bien y sin oposición? Si no tenemos los mismos niveles de madurez espiritual y convicción que los apóstoles tenían, solamente, debemos hacer nuestra parte como Jesus mandó y dejar que el Espíritu Santo haga el resto.