Devocional Romanos 11: El Remanente Escogido y la Misericordia
Devocional Romanos 11: El Remanente Escogido y la Misericordia Reflexión sobre Romanos 11: el remanente de Israel salvado por la gracia, por qué el corazón se endurece al rechazar a Dios y el propósito de su misericordia. Topics: devocional, .
Devocional Romanos 11: El Remanente Escogido y la Misericordia
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Romanos, capítulo 11, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En esta carta de Pablo, dirigida a los Romanos, él aborda y explica los siguientes tópicos: el remanente de Israel, ramas injertadas, todo Israelitas será salvo y doxología.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- El remanente escogido por la gracia de Dios. Pablo contesta la pregunta que muchos hacían: será que dios abandonó su pueblo (los israelitas)? La respuesta es que no, Dios, simplemente, separó los israelitas que creían en Él y fueron bendecidos por la gracia (Romanos 11:1–6 NVI). Mientras los que rechazaron a Dios fueron entregues a sus propios ídolos para ellos los salven (Jueces 10:13–15 NVI). Pues cuando uno huye de Dios, por mucho tiempo, eventualmente, deja de escuchar el Espíritu Santo cada vez menos (Hebreos 3:15 NVI). Y sino tomar cuidado, termina blasfemando el Espíritu Santo—que es un pecado que no hay perdón (Mateo 12:31–32 NVI). Por eso, Dios endurece sus corazones para siempre y dejan de escuchar el Espíritu Santo (Romanos 11:7–8 NVI). Lo mismo se pasa con nosotros en los días de hoy. ¿Cuando escuchamos la Palabra De Dios siendo predicada, aceptamos o rechazamos? Hoy, existen muchas cosas competiendo por nuestra atención y estamos cada vez menos buscando a Dios en nuestros días. Esto nos vuelve orgullosos porque pensamos que estamos en el control y que todo que logramos es por mérito nuestro. Pero es, exactamente, el contrario y esto nos aparta de Dios. Antes de nos apercibimos, dejamos de escuchar el Espíritu Santo y blasfemamos Él. Por tanto, debemos siempre dedicar tiempo para alabar a Dios y agradecer por todas las bendiciones en nuestras vidas.
- Dios ha sujetado a todos a la desobediencia, con el fin de tener misericordia de todos. Esto es una observación que parece injusta. ¿Por qué Dios necesita sujetarnos a la desobediencia para perdonarnos? ¿No debería Él darnos una naturaleza menos pecaminosa para que no pequemos? Estas son todas excelentes cuestiones. Primero, Dios no es injusto; Él es la esencia de la justicia y la misericordia (Salmos 145:17 NVI). Segundo, Dios no nos crió deliberadamente para que seamos desobedientes. Por lo contrario, Dios nos crió a su imagen y semejanza, con libre albedrío para que pudiéramos elegir entre el bien y lo malo y amar a nosotros, los demás y Dios (Génesis 1:27, 5:1–2 NVI). O sea, Dios nos creó para ser buenos. Pero nosotros lo desobedecimos y preferimos seguir nuestro propio camino—desde Adán hacia nosotros. Y Dios respetando nuestro libre albedrío, nos dejó sujeto a las consecuencias de nuestra desobediencia. Pues cuando desobedecemos a Dios y buscamos satisfacer los deseos de la carne, pecamos y nos volvemos esclavos del pecado (Juan 8:34 NVI). Consecuentemente, nos volvemos cada vez más desobedientes a Dios, pues nos acostumbramos a pecar y obedecer a Dios se vuelve cada vez más difícil. Y es esto que nos vuelve sujetos a la desobediencia. Sin embargo, Dios es tan bueno que nos envió su Hijo unigénito para todo aquel que cree en Él no muera, mas sí reciba la vida eterna (Juan 3:16–18 NVI).