Devocional Hechos 28: Por Qué Sufrimos y la Verdad de Dios
Devocional Hechos 28: Por Qué Sufrimos y la Verdad de Dios Descubre en Hechos 28 por qué las pruebas no siempre son culpa nuestra, cómo la verdad de Cristo genera división y cómo abordar corazones endurecidos. Topics: devocional, .
Devocional Hechos 28: Por Qué Sufrimos y la Verdad de Dios
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Hechos, capítulo 28, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: El capítulo empieza con Pablo y sus acompañantes llegando en una isla después del naufragio. En principio, no sabían el nombre del lugar, pero después descubrieron que la isla se llamaba Malta. Ellos se quedaron 3 meses en esta isla. Durante su estadía, Pablo fue mordido por una serpiente. Y cuando los isleños conectaron los incidentes que Pablo atravesaba, llegaron a la conclusión que él era culpable, por eso estaba maldito. Entonces, ellos estaban a espera que Pablo caerá muerto pronto. Pero cuando percibieron que nada lo acontecía y no presentaba ningún síntoma de la mordida de la serpiente, pensaron que Pablo era dios. Después que su estadía en Malta llegó al fin, Pablo y sus acompañantes siguieron el viaje rumbo a Roma. En el trayecto, encontraron hermanos cristianos, en algunos lugares, que los invitaron a quedaren se con ellos por unos días y esto alegró a Pablo. Cuando, finalmente, llegaron a Roma, Pablo tuve el privilegio de quedarse en prisión domiciliar en una casa que alquilaba custodiada por un guarda. Durante su prisión domiciliar, Pablo recibió la comunidad judía de Roma, que buscaba saber por qué el fue trasladado a e aguardaba su juicio en Roma. Pablo tuve varias audiencias con ellos para explicarlos lo que sucedió. Pero también aprovechó la oportunidad para predicar el evangelio a ellos y a todos que lo visitaban en su prisión domiciliar. Sin embargo, los judíos en Roma no estaban convencidos que Pablo era inocente. Por eso, él se quedó en su prisión domiciliar, por 2 años, aguardando por el día de su juicio ante el césar.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- Ni siempre que uno atraviesa por tempestades es por culpa suya. Este capítulo, vemos un ejemplo claro de eso. Pues así que Pablo fue mordido por una serpiente, los isleños de Malta inmediatamente lo hallaron culpable pôr todas las desgracias que atravesaba (i.e., naufragio y la mordida de la serpiente) (Hechos 28:3–4 NVI). Los isleños estaban equivocados porque creían que las cosas malas solamente acontecían a los malos. Desafortunadamente, esta es la línea de pensamiento de muchos. Esto no era un problema aislado de aquella isla en particular. Pues esta era la creencia de la mayoría de las personas desde el pecado original hasta los días de Pablo. Una evidencia de esta línea de pensamiento pode ser encontrada en el libro de Job. Los amigos de Job (Elifaz, Bildad, Zofar y Eliú) lo hallaron culpable porque, según ellos, el inocente y recto no sufre las desgracias que Job sufrió (Job 4:7–8, 8:3–4, 11:5–6 y 34:7–8 NVI). Aunque en la narrativa demuestra, claramente, que Job era inocente y fue puesto a prueba por causa de una apuesta propuesta por Satanás (Job 1:8–12, 2:3–6 NVI). Lo mismo se pasaba con Pablo. Él no era culpable por los cargos que le habían acusado (Hechos 26:30–31 NVI), por el naufragio (Hechos 27:9–12 NVI) ni por la mordida de la serpiente (Hechos 28:3 NVI). Esto es una lección debes todos tener en mente para no cometer los mismos errores que los amigos de Job y los isleños de Malta.
- La verdad es divisible y exclusiva. Pues Jesus dijo a los apóstoles que vino a traer la división entre nosotros y ni nuestras familias están salvas de eso (Mateo 10:34–36 NVI). Además, los dijo también que Él era el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre, sino por Él (Juan 14:6 NVI). Cuando Jesus dijo estas cosas, Él no quise decir que su intención, al venir a la tierra, fue la de causar guerras intencionalmente. Es, completamente, lo contrario. Pero lo que Él estaba diciendo es que la verdad es exclusiva (i.e., una afirmación puede, solamente, ser verdadera o falsa). Si la afirmación de Jesus es verdadera, entonces todas las otras creencias que contrarían esta son falsas. Y es esta realización que causa división entre amigos y parientes. Por eso, debemos estar preparados para enfrentar oposición de la gente, pues nuestra creencia y fe en Jesus Cristo señala que lo vemos como el Señor y Salvador. Por tanto, discordamos de todas las otras ideas que contradicen las afirmaciones de Jesus. Y por expresar nuestra creencia con convicción, debemos estar listos para, potencialmente, crear división entre nosotros y nuestros queridos que rechazan a Jesus Cristo con vehemencia. Por eso, no debería sorprendernos el hecho de que la predicación de Pablo a los judíos causara división entre ellos (Hechos 28:24 NVI).
- Las personas no creen en Dios porque tienen el corazón endurecido. Muchas veces, la gente dice no creer en Dios porque no hay evidencias suficientes de su existencia o cualquier otra excusa. Pero la incredulidad que observamos hoy es muy antigua, pues la vemos en varios libros de la Biblia (incluyendo este). Y la razón más común, según la Biblia, para tanto rechazo a e incredulidad en Dios tiene que ver con corazones endurecidos. Vemos un ejemplo de esto en el libro de Éxodos, cuando el Faraón se rehusó a hacer la Voluntad de Dios (Éxodos 7:13,22; 8:15,19,32 y 9:34 NVI). Y lo vemos también, en este capítulo, cuando Pablo intenta explicar el evangelio de Jesus a los judíos y muchos de ellos se niegan a aceptar. Entonces, Pablo les acuerda de las escrituras del profeta Isaías sobre sus antepasados no hubieren escuchado la voz de Dios por la insensibilidad de sus corazones (Hechos 28:25–27 NVI). Por eso debemos tomar atención cuando vamos a divulgar el evangelio a alguien. Pues la primera cosa que debemos saber es si esta persona está realmente dispuesta a recibir el evangelio y la salvación de Dios. O sí tiene su corazón endurecido por las circunstancias de la vida y guarda rencor por Dios. Si la persona está abierta a conocer à Dios y su Palabra, debemos proseguir, explicarlo y ayudarlo en su caminada de santidad. Pero si esta persona está con la mente y los oídos cerrados, debemos, simplemente, aconsejarla a dar una (o más una) oportunidad a Dios de transformar su vida, orar por su reconciliación con Dios y salvación.