Devocional 2 Corintios 3: La Gloria del Nuevo Pacto
Devocional 2 Corintios 3: La Gloria del Nuevo Pacto Reflexión sobre 2 Corintios 3: por qué la gracia del Espíritu Santo supera a la ley, la misericordia de Dios y el camino a la vida eterna en Cristo. Topics: devocional, .
Devocional 2 Corintios 3: La Gloria del Nuevo Pacto
El devocional de hoy se encuentra en el libro de 2 Corintios, capítulo 3, y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: En este capítulo, Pablo escribe su segunda carta, dirigida a la iglesia de Corinto, explicándoles como el nuevo pacto a través del Espíritu es más glorioso que el antiguo pacto a través de la ley.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- La gloria del nuevo pacto a través del Espíritu Santo. Pablo en esta carta aprovecha la oportunidad para aclarar la diferencia entre el pacto antiguo hecho a través de la ley y el nuevo hecho a través del Espíritu Santo (2 Corintios 3:7–11). Lo que Pablo quise decir es que el pacto por la ley fue creado y regía antes de la venida de Cristo. Sin embargo, el pacto a través de la ley traía consigo la condenación y la muerte. Pues con él vino los mandamientos, estatutos y preceptos legales de Dios (Éxodos 19:5–6 y 24:7–8). Era una época donde las personas veían más, directamente, el atributo de justicia de Dios. Pero esto no quiere decir que Dios no amaba las personas—como unos dicen—en el antiguo testamento como en el nuevo testamento. Esto es una observación equivocada. Pues estaríamos diciendo que Dios no es perfecto y que cambió porque es más sensible en el nuevo que en el viejo testamento. Cuando, en la realidad, Dios es el padrón de todo que es bueno y ideal (e.g., amor, bondad, misericordia, paciencia, fidelidad, justicia, etc.) (Romanos 12:2). Dios siempre fue misericordioso y podemos verificar esto en las varias veces que perdonó el pueblo de Israel cuando se rebelaba contra Él (Éxodo 34:6-7, Números 14:19-20, Jueces 10:15-16 y Nehemías 9:17). Sin embargo, Dios sabía que nosotros nunca iríamos alcanzar su padrón de perfección. Por eso, decidió enviar a Jesus Cristo para cumplir el padrón de perfección por nosotros y enseguida sacrificarse para salvarnos de la condenación (y, consecuentemente, la muerte) por nuestros pecados (Juan 3:17). Esta es la gran diferencia entre los dos pactos. Mientras el pacto antiguo nos llevaba a la condenación y la muerte, el nuevo pacto nos lleva a la salvación y la vida. Pues está disponible y es más accesible para todos desde que aceptan a Cristo como su Señor y Salvador (Juan 3:16). Mientras el pacto antiguo era imposible para todos debido a nuestra índole pecaminosa. Pues exigía la perfección de cada uno. Esta es la razón por la cual Pablo dice que el nuevo pacto es más glorioso que el antiguo.