Devocional Hechos 19: El Bautismo del Espíritu Santo en Éfeso
Devocional Hechos 19: El Bautismo del Espíritu Santo en Éfeso Descubre en Hechos 19 la diferencia en el bautismo, cómo responder cuando la audiencia rechaza el evangelio, el peligro del oportunismo espiritual y la importancia de la fe sincera. Topics: devocional, .
Devocional Hechos 19: El Bautismo del Espíritu Santo en Éfeso
El devocional de hoy se encuentra en el libro de Hechos, capítulo 19 y esto fue lo que sucedió.
Sinopsis: en este capítulo, Pablo va hacia Éfeso después de dejar Apolos en Corinto. Al llegar allá, él encuentra otros discípulos que aún no tenían recibido el Espíritu Santo pues solamente fueron bautizados para arrepentirse de sus pecados. Aún les faltaba ser bautizados por aceptar Jesus Cristo como su Señor y Salvador. Por eso, Pablo los impone las manos y ellos, finalmente, reciben el Espíritu Santo por aceptaren Jesus como El Cristo. Pablo siguió predicando, discutiendo y persuadiendo los judíos en las sinagogas de Éfeso. Pero a pesar de muchos judíos se convirtieren, aún habían muchos que se burlaban de Jesus Cristo. Entonces, Pablo decidió parar de predicar en las sinagogas y fue predicar a los judíos y griegos en las escuelas de Tirano, durante 2 años. En este periodo, Dios hacía tantas maravillas a través de Pablo, que bastaba las personas recogieren las cosas que Pablo usaba y usaren en personas enfermas, endemoniadas, etc. que los espíritus malignos huían. Por causa de esta fama de Pablo, los siete hijos de Esceva, el sumo sacerdote de la sinagoga, intentaban invocar el nombre de Jesus para hacer milagros como Pablo. Pero como ellos no creían en Jesus de verdad, fueron atacados por un endemoniado que intentaron espantar y regresaron a la casa desnudos y heridos. Además, hubo grab tumulto en Éfeso pues Demetrio, el orfebre, alertó la población sobre el peligro de dejar que Pablo y sus compañeros difundieran su doctrina, pues las personas desacreditarían en la diosa Artemisa y su templo. Y, consecuentemente, su negocio de vender modelos de plata del templo de Artemisa dejaría de dar ganancias y desestabilizaría la economía de Éfeso por revelar la falsedad de los dioses creados por las manos de los seres humanos. Por causa de este miedo, la población arrastró Gayo y Aristarco (compañeros de viaje de Pablo) hacia el teatro para ser juzgados. Sin embargo, el secretario del consejo municipal salió a calmar la gente y les explicó por qué no debemos gritar y causar disturbios en la asamblea. Pues ellos correrían el riegos de ser juzgados por causar disturbios mientras Gayo y Aristarco no tenían cometido crímenes u infracciones.
Observaciones
Estas fueron mis observaciones.
- La diferencia entre en bautismo de arrepentimiento y de aceptación de Jesus Cristo como Señor y Salvador. Cuando Juan Bautista anunciaba en la Judea que el reino de Dios está cercano, él explicó el siguiente: “»Yo los bautizo a ustedes con agua como señal de su arrepentimiento. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.” (Mateo 3:11 NVI). Pues, en aquella época, había estes dos tipos de bautismos porque Jesus Cristo aún no había cumplido la profecía (Isaías 53:1–5 NVI). Por lo tanto, Juan, solamente, podía bautizar las personas que se arrepentían de sus pecados como señal de que dejarían sus malas conductas. Por eso, cuando Pablo se encuentra con los discípulos que aún no tenían el Espíritu Santo, todo hace sentido. Pues ellos habían sido apenas bautizados por Juan Bautista hasta aquí. Solamente, en este capítulo, fueron bautizados con el Espíritu Santo por Pablo (Hechos 19:1–5 NVI).
- La importancia de no insistir en la evangelización cuando la audiencia se niega a escuchar o aceptar la doctrina. Esto es una realización que duele, pero que debemos siempre tener en mente cuando evangelizamos. Jesus Cristo nos alertó que ni todos aceptarían el evangelio y por eso nos instruyó a sacudir el polvo de los pies como un testimonio contra esas personas (Lucas 9:2–5 NVI). Y fue exactamente esto que Pablo hizo en este capítulo cuando algunos judíos en la sinagoga insultaron Jesus Cristo y su doctrina. Él, simplemente, después de 3 meses de intentos, cambió su estrategia y se retiró con sus compañeros para predicar en la escuela de Tirano (Hechos 19:8–9 NVI). La lección es que no debemos parar de divulgar el evangelio aunque encontremos personas que se nieguen obstinadamente a creer. Pues existen varios motivos para seguir divulgando el evangelio según Jesus, que puedes leer en este devocional.
- La importancia de la fe y creencia verdadera en Jesus Cristo en los milagros. Los Efésios veneraban y adoraban la diosa Artemisa y su templo de tal manera que cierta parte de la economía dependía de su idolatría (Hechos 19:24–27 NVI). En contrapartida, Pablo, un cristiano bautizado con el Espíritu Santo, hacía milagros tan maravillosos que se difundieron en la región. Y, por eso, había personas que tenían envidia (Hechos 17:5 NVI)—puedes leer más en este devocional—y otras que querían hacer lo mismo sin creer en Jesus (Hechos 19:13 NVI). Del grupo que intentaba hacer lo mismo en nombre de Jesus, no consiguieron pues no tenían fe (Hechos 19:15–16 NVI) y Jesus siempre avisó que con fe todo es posible (Mateo 17:20 NVI). Pero sin ella nada es posible. Si queremos que buenas cosas y milagros acontezcan en nuestras vidas, debemos siempre recordarnos que la fe precede todas las cosas extraordinarias y milagros.